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Desencuentro
Derribamos las puertas de la noche
Cayeron
descubriendo cámaras pestilentes
y mujeres sórdidas ataviadas con lirios
robados a las aguas frescas de la mañana
No estabas en ningún aposento
Habías huido
masacrando virtudes y ternuras
Hubieras querido alimentar al hijo
con nostalgias y genealogías deterioradas
y astillar los recuerdos con martillos de odio
Sólo atinaste a colgar reliquias
y oraciones desflecadas
en los ángulos de tu alma
Y la búsqueda terminó
Eras novia constante en el conjuro de los sueños
madre en la luz que abriste una mañana
hermana en el dolor del desencuentro
Corazón como plato vacío
negaste al hijo
Corazón como candado enmohecido
negaste al hijo
Corazón como ramo de olvido
desgarraste al hijo
De: Resumen de espejos
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